A pesar de que son cada vez más las parejas e individuos que están utilizando la subrogación para convertirse en padres, este proceso sigue siendo uno de los más controversiales; esto se debe, por una parte, a que el proceso legal es bastante complicado, además de que en algunos estados la subrogación no ha sido completamente legalizada. Sin embargo, este método puede ser una opción para aquellas parejas que tienen alguna complicación médica, como infertilidad o antecedentes de aborto espontaneo, u otros factores que impiden concebir un hijo de la forma tradicional.

Tipos de madres sustituto

Si tú y tu pareja están pensando en utilizar la subrogación, es importante mantenerse informados tanto del proceso legal como de los diferentes tipos de madres sustitutas que actualmente existen: la sustituto tradicional es la mujer que se insemina artificialmente con el esperma del padre, una vez dando a luz, la madre sustituto entrega el bebé a la pareja y se deslinda del lazo biológico que le une con el niño. El otro tipo es la sustituto gestacional, es decir, se utiliza una técnica llamada “fertilización in vitro” donde es posible usar los óvulos de la madre, fertilizarlos con el esperma del padre y colocar el embrión en el útero de la madre sustituto; ésta carga al bebé hasta su nacimiento, sin embargo, no posee ningún lazo genético con el niño. En Estados Unidos la subrogación gestacional es menos compleja legalmente, esto se debe a que ambos padres tienen un vínculo genético con el bebé; como resultado, este tipo de subrogación se ha vuelto mucho más común que la sustituto tradicional, y se estima que cada año nacen alrededor de 750 bebés por medio de la subrogación gestacional.

La subrogación ha hecho posible que la paternidad sea una opción para las personas que no son capaces de adoptar debido a su edad o estado civil. Por ejemplo, si una pareja de hombres decide utilizar una sustituto tradicional, uno de ellos deberá fertilizar el óvulo de la sustituto mediante inseminación artificial; otra opción para este tipo de parejas es elegir una donante de óvulos, fertilizarlo e implantar el embrión en una sustituto gestacional.

¿Cómo encontrar a una madre sustituto?

Algunas parejas optan por pedirle a un amigo o familiar que juegue el papel de sustituto, y aunque este método es algo controversial, las parejas que han elegido este proceso mencionan que es mucho más barato, además de que facilita el proceso legal.

Otra opción para encontrar madres sustituto son las agencias de subrogación, donde profesionales en la materia ayudan a las parejas a encontrar a la sustituto adecuada, además de realizar los arreglos correspondientes una vez que haya nacido el bebé.

Actualmente no existe ninguna regulación acerca de quién puede llegar a ser una madre sustituto, sin embargo, es importante considerar lo siguiente: que la mujer sea mayor de edad y ya haya dado a luz por lo menos una vez, que se haya sometido a pruebas psicológicas para descartar cualquier problema después de dar a luz y entregar el bebé a sus padres, y que haya firmado un contrato acerca de su rol y responsabilidades durante el embarazo, así como el acuerdo de entregar el bebé una vez que haya nacido.

Si usted y su pareja están considerando la maternidad subrogada y están en busca de representación legal para llevar su caso, contáctenos para agendar una consulta gratis. Haga clic aquí o envíe un mensaje a 619 648-9652.

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